El domingo 25 de octubre, Lula da Silva ganó el segundo turno de la elección presidencial de Brasil frente a Flávio Bolsonaro, con una diferencia de 4,4 millones de votos. El Tribunal Superior Electoral (TSE) validó el resultado, que fue reconocido por los gobiernos de la región e incluso por el partido y el compañero de fórmula de la candidatura derrotada.
Pese a ello, desde el sector de Bolsonaro, incluido el propio candidato, se han planteado acusaciones de fraude. El principal cuestionamiento apunta a la extensión del horario de votación hasta las 19:00. Esa medida fue autorizada por el Supremo Tribunal Federal y solicitada por ambos sectores.
Una acusación de fraude puede debatirse con argumentos, pero la forma más sólida de ponerla a prueba es con datos.
Brasil es uno de los pocos países que publican, urna por urna, toda la información necesaria para hacer ese ejercicio.
Con esa información trabajó el equipo de DecideBrasil: 499.207 boletines de urna y 90 GB de registros oficiales del TSE, que cubren la elección completa. Son los mismos archivos que el Tribunal pone a disposición de cualquier persona, y los analizamos en su totalidad desde Chile.
Esto es lo que muestran los datos.
Parte 1
Antes de los datos: cómo vota Brasil
Para entender qué se puede revisar, hay que entender primero qué deja cada voto a su paso. Brasil vota en urnas electrónicas en todo el país desde el año 2000. No hay papeletas: cada elector marca en un teclado el número de su candidato, ve su foto en pantalla y confirma. Cada sección electoral funciona en su propia sala, con una mesa y una urna. En 2026 hubo 499.248 secciones, con un promedio de 318 electores inscritos cada una.
- Quién vota. El voto es obligatorio entre los 18 y los 70 años, y voluntario a los 16 y 17 años y desde los 70.
- Quién atiende la mesa. Los mesários, ciudadanos convocados por la Justicia Electoral, cumplen el rol de los vocales de mesa en Chile. Cada partido puede acreditar fiscales en cada sección.
- Horario. De 08:00 a 17:00, hora de Brasilia, en todo el país. Los estados con otro huso horario abren y cierran antes en su hora local. Quien está en la fila al cierre puede votar.
- Dos turnos. Si ningún candidato supera el 50% de los votos válidos, hay segundo turno tres semanas después. En 2026 se votó el 4 y el 25 de octubre.
El recorrido de una elección, de principio a fin
Cada etapa deja un registro y tiene observadores distintos.
Qué produce una urna al cerrar
Al terminar la jornada, cada urna genera tres archivos independientes:
- El boletín de urna (BU). El acta de resultados: cuántas personas votaron y cuántos votos obtuvo cada candidato. La urna lo firma digitalmente y lo imprime.
- El registro de eventos (log). Todo lo que ocurrió en la urna, con fecha y hora: cuándo se encendió, cuándo se habilitó a cada elector, cuánto demoró cada voto, si hubo fallas o reemplazos. No registra por quién votó cada persona.
- El Registro Digital del Voto (RDV). Todos los votos almacenados en orden aleatorio, para que no se puedan asociar a ningún elector. Permite recontar.
El boletín y el log son documentos distintos generados por la misma máquina, y ambos se publican. Si alguien alterara el boletín, el log seguiría registrando cuántas personas votaron en esa urna. Si se alterara el log, el boletín impreso en la sección seguiría mostrando el total de votos.
Cómo se lee un boletín de urna
El boletín es el equivalente al acta de escrutinio de una mesa en Chile, con una diferencia: lo emite la propia urna y sale firmado con su llave digital. Este es un boletín de una sección de Río de Janeiro, con los números reales.
BOLETIM DE URNA
2º turno · 25/10/2026
Zona 255 · Seção 26
Código de verificação
Pasa el cursor o toca cada parte del boletín. Los nombres y el orden de las líneas están simplificados; las cifras son las reales de esa sección.
Un mismo boletín, cuatro copias independientes
En el mismo minuto en que se cierra la urna, el boletín sale por cuatro vías distintas, en manos de actores distintos.
En la sección
La urna imprime varias copias, firmadas por el presidente de mesa y los fiscales. Una queda pegada en la puerta de la sala de votación; los partidos tienen derecho a llevarse otra.
Código QR
Cualquier persona puede escanear el QR del boletín impreso con la app oficial (Boletim na Mão, dentro de e-Título). Partidos y organizaciones reúnen miles de estas lecturas.
Totalización
El archivo digital firmado se transmite al TSE, que lo suma con el de todas las demás urnas para obtener el resultado.
Publicación
El TSE publica en su sitio el boletín digital de cada urna y la tabla con los votos de cada sección. Es el archivo que descargamos.
Por eso el boletín es la pieza central del sistema: existe al mismo tiempo en la puerta de cada sala de votación, en manos de los fiscales, en los celulares de los ciudadanos y en internet, con las mismas cifras y la misma firma. Alterar un resultado exigiría modificar las cuatro versiones en miles de urnas sin que nadie lo detectara.
Qué es la firma digital de la urna
Cada urna tiene un par de llaves. La llave privada está dentro de un chip de seguridad de la máquina y nunca sale de ahí. La llave pública la conoce el Tribunal y permite verificar lo que la privada firma.
Al cerrar, la urna calcula un resumen matemático (hash) de todo el contenido del boletín. Si cambia una sola cifra, el resumen cambia por completo. Luego cifra ese resumen con su llave privada: esa es la firma. Quien verifica recalcula el resumen del boletín que tiene y lo compara con el firmado. Si coinciden, el boletín proviene de esa urna y no fue modificado. Puedes probarlo aquí:
Prueba: cambia un número del boletín
Calculamos en tu navegador el resumen SHA-256 del boletín de la sección 26 de Río de Janeiro.
Qué garantiza la firma y qué no. Garantiza que el boletín proviene de esa urna y que no fue modificado después. No garantiza que la urna haya contado bien: un programa defectuoso firmaría un boletín incorrecto con una firma válida. Por eso el software se audita antes de la elección, y por eso cruzamos además el boletín con el log y con la elección de 2022.
Parte 2
Abrimos los archivos
Cada paso descrito deja un rastro, y el TSE publica ese rastro en internet sin pedir clave ni autorización. No se necesita acceso privilegiado ni conocer a nadie en Brasilia: bastan un computador, conexión a internet y paciencia. Desde Chile lo descargamos completo y lo cruzamos.
No trabajamos con muestras. Cada cruce se hizo sobre el universo completo: las 499.248 urnas del padrón, los 499.207 boletines firmados, la tabla íntegra de votos por sección, los 5.571 municipios, los 27 estados y el exterior, los dos turnos de 2026 y los 943.842 logs de 2022.
El mapa de los datos: qué registra el sistema, dónde se publica y qué cruzamos
Selecciona un cruce para ver qué piezas comparamos y qué resultado dio.
En cada urna, el 25 de octubre
La urna
Una de 499.248. El mesario habilita al elector, la urna muestra cada cargo, el elector confirma y cada paso queda registrado con hora. Al cierre produce cuatro salidas.
La elección de 2022 E
Las mismas urnas y el mismo Tribunal, cuatro años antes: 168,55 GB y 943.842 logs. Sirve de referencia de una jornada normal.
Qué produce al cerrar
Boletín impreso ✕
Votos por candidato, blancos, nulos, electores y código QR. Firmado por mesa y fiscales.
Boletín digital firmado AC
Las mismas cifras, en un archivo firmado con la llave de la urna.
Log de la urna CDE
Línea por línea, con hora: habilitaciones, votos, pausas, fallas, reinicios, cierre.
Registro Digital del Voto
Cada voto, en orden aleatorio. Permite recontar.
Dónde queda y quién lo tiene
Sección y fiscales ✕
Una copia a la vista y copias para los partidos. Más las lecturas del QR desde celulares.
TSE: totalización AB
Suma los 499.207 boletines. Publica la tabla de votos por sección (1,9 millones de filas) y los resultados por municipio y estado.
DecideBrasil B
Suma por su cuenta los resultados de los 5.571 municipios a partir de los archivos del TSE.
Internet, urna por urna
Boletín, log y RDV de cada urna en resultados.tse.jus.br, sin clave: 90,35 GB de logs.
✕ Cruce del papel contra el digital: lo hacen los partidos con las fotos del QR; no fue parte de este trabajo. Fuentes: resultados.tse.jus.br, dadosabertos.tse.jus.br, CDN de DecideBrasil, logs de 2022 del TSE.
El volumen de información
Ninguna persona podría revisar estos archivos a mano: los logs del 25 de octubre suman más de 5.000 millones de líneas. Por eso el trabajo se hace con programas, y por eso cualquier equipo con un computador y tiempo puede repetirlo.
Por qué aparecen tres cifras de urnas
Cuatro preguntas a los datos
Cada chequeo pone a prueba una forma concreta en que se podría haber alterado el resultado. El primero es el más directo: si alguien hubiera alterado votos después del cierre, el boletín firmado por la urna y la suma publicada por el Tribunal no coincidirían en algún punto.
Chequeo 1: la suma de los boletines coincide con el resultado oficial en todo el país
Resultado del segundo turno por estado y por municipio. Pasa el cursor sobre el mapa para ver el detalle.
Fuente: boletines de urna y resultados oficiales del TSE; agregación de DecideBrasil. Municipios representados por su centro geográfico, con tamaño según votos válidos. Boa Esperança do Norte (MT), creado en 2025, se ubica en posición aproximada.
Descargamos el boletín firmado de las 499.207 urnas instaladas (el proceso tomó 224,9 minutos) y lo comparamos, candidato por candidato, con la tabla oficial de votos por sección. Luego sumamos por municipio y por estado, y comparamos con los resultados publicados por el TSE y por DecideBrasil. Repetimos el ejercicio con el primer turno.
Resultado: 499.205 urnas comparadas en el segundo turno y 499.206 en el primero, sin ninguna diferencia. Los 5.571 municipios, los 27 estados y el exterior coinciden de forma exacta. La suma nacional también: 64.256.232 votos para Lula y 59.826.041 para Flávio Bolsonaro.
Chequeo 2: los votos después de las 17:00, el centro de la denuncia
Este es el principal cuestionamiento de la candidatura derrotada. El Supremo Tribunal Federal autorizó seguir votando hasta las 19:00 donde las urnas seguían abiertas, y eso abrió una sospecha: que la prórroga sirviera para agregar votos. La pregunta concreta es cuántas personas votaron tarde y si ese número alcanzaba para cambiar el resultado. Contamos, en el log de cada urna, los votos registrados desde las 17:00, hora de Brasilia.
Los votos tardíos equivalen al 0,78% de la diferencia entre candidatos
Aunque todos hubieran sido para el mismo candidato, no alcanzan para cambiar el resultado.
Votos después de las 17:00, 2022 y 2026
Contados de la misma forma en ambos años.
Votos desde las 18:00 en 2026: 1.993
Concentrados en los estados con prórroga.
Fuente: logs de urna del TSE, 2022 y 2026. Hora de Brasilia. Cuenta de votos computados (no de habilitaciones).
¿Por qué el TSE habló de 31.714 votos tardíos en 2022 y nosotros de 41.019? El Tribunal cuenta el momento en que el mesario habilita al elector, no el momento del voto, y usa la hora local de cada urna. Contado con ese mismo criterio, nuestro cálculo da 31.714. No hay contradicción: son dos formas de contar.
Chequeo 3: las urnas con un ritmo inusual
Un programa comparó el ritmo de votación de cada urna con el de la misma urna en 2022 y marcó las que se comportaron distinto, por ejemplo, una urna que estuvo una hora sin recibir votos a media mañana. Marcó 673 urnas, y leímos el log de cada una para entender qué ocurrió.
La mayoría de las urnas marcadas tuvieron fallas técnicas registradas
Qué muestra el log de las 140 urnas con una pausa larga en 2026.
Cada cuadro representa 1 de cada 100 urnas, aproximado. Fuente: logs de urna del TSE, 2022 y 2026.
Las urnas marcadas son, en su mayoría, urnas que fallaron o fueron reemplazadas: una urna marcada tenía 40 veces más probabilidad de haber sido sustituida que el promedio nacional. El indicador detecta problemas técnicos de la jornada, no alteraciones de votos. Ninguna de estas urnas presenta votos que no coincidan con la suma oficial.
Chequeo 4: lo que no puede ocurrir en una urna real
Hay situaciones que no pueden darse en una votación legítima: que una urna registre más votos que electores habilitados, que se vote a una velocidad que ninguna persona puede alcanzar, o que dos urnas tengan exactamente el mismo ritmo de votación minuto a minuto. Revisamos los logs de todas las urnas buscando esas tres señales, en 2026 y en 2022.
Nueve formas de alterar un resultado y cómo las pusimos a prueba
Cada capa de datos la produce un actor distinto, en un momento distinto, y todas deben coincidir entre sí. Para cambiar un resultado habría que modificar todas las capas a la vez, en miles de urnas, sin que ninguna copia dejara en evidencia a las demás. Estas son las nueve vías que probamos.
Lo que no revisamos
- La firma de cada boletín contra la llave pública de cada urna. Comprobamos que cada boletín es consistente y coincide con todo lo demás, no que su firma sea auténtica. Esa verificación existe y la hacen el TSE y los partidos.
- El boletín impreso contra el digital. Requiere las fotografías que toman partidos y observadores en cada sección.
- El software de la urna. Lo auditan partidos, universidades y la Policía Federal antes de la elección; está fuera del alcance de este trabajo.
Parte 3
Lo que dicen los datos
Después de 90 GB de registros y medio millón de urnas, esto es lo que los datos permiten afirmar. Ni más ni menos.
- Lo que firmó cada urna es exactamente lo que sumó el Tribunal, en las 499.205 urnas del segundo turno y en las 499.206 del primero. Las sumas por municipio y por estado también son exactas.
- Lo publicado no cambió después. Descargamos los 499.205 logs dos veces, el 26 de octubre y de nuevo el 27 y 28, y son idénticos byte a byte.
- Los 34.393 votos computados después de las 17:00 equivalen al 0,78% de la diferencia de 4.430.191 votos. Aunque todos hubieran sido para el mismo candidato, no cambian el resultado.
- Las 673 urnas con ritmo inusual son, en su mayoría, urnas que fallaron o fueron reemplazadas. Ninguna tiene votos que no coincidan con la suma.
- No hay situaciones imposibles en los logs: ninguna urna con más votos que electores habilitados, ningún ritmo fuera de lo humano, ningún patrón copiado entre urnas, ni en 2026 ni en 2022.
Qué habría hecho falta para un fraude
La transparencia no hace imposible un fraude por sí sola. Lo que hace es dejar cada paso a la vista de personas distintas, en momentos distintos. Para que el resultado del 25 de octubre fuera falso sin que nadie lo notara, todo lo siguiente tendría que haber ocurrido a la vez:
La cadena que un fraude tendría que sostener
Ocho condiciones que debían cumplirse a la vez. Selecciona cada eslabón para ver qué muestran los datos o quién lo resguarda.
Basta con que un eslabón falle para que el fraude quede a la vista.
En síntesis: un fraude capaz de cambiar este resultado no sería una trampa, sería una conspiración. Tendría que reunir a las urnas, los mesarios, los fiscales de ambas candidaturas, el Tribunal y a quienes publican sumas independientes, y no dejar rastro en ninguna parte. Fuimos a buscar ese rastro capa por capa, con datos que cualquiera puede consultar. No apareció ni una diferencia.
Lo que sí ocurrió ese día
- Hubo urnas con fallas. 1.551 urnas fueron reemplazadas durante la jornada, según el TSE. Ocurre en todas las elecciones: en 2022 fueron 3.235 hasta las 15:30. Son las mismas urnas que el chequeo 3 detecta.
- Se extendió la votación. El STF permitió seguir votando hasta las 19:00 donde las urnas seguían abiertas. Eso explica los 34.393 votos tardíos.
Lo que estos datos no permiten saber
- Por quién votó cada persona. Nadie puede saberlo con estos archivos, y así debe ser.
- Si cada elector era quien decía ser. Eso lo verifican los mesarios en la sección, con huella digital y documento. El log solo registra que se hizo la verificación.
- Si el boletín impreso es idéntico al publicado. Requiere las fotografías de partidos y observadores en cada sección.
- Si la firma de cada boletín es auténtica. Es el siguiente paso para quien quiera profundizar.
- Cuántas personas llegaron y no pudieron votar. El log solo registra a quienes el mesario habilitó.
Dónde están los datos. Archivos de cada urna: resultados.tse.jus.br/oficial/ele2026/arquivo-urna/3221/dados/, seguido del estado, municipio, zona y sección. Tablas de votos por sección: dadosabertos.tse.jus.br. Resultados por municipio y estado: resultados.tse.jus.br y DecideBrasil.
Glosario9 términos
- TSE
- Tribunal Superior Eleitoral: organiza las elecciones en Brasil y publica todos estos datos.
- Urna / sección
- Una máquina de votación y el grupo de electores que vota en ella. Hubo 499.248; se instalaron 499.207.
- Boletim de urna (BU)
- El acta que imprime y firma la urna al cierre, con los votos de cada candidato.
- Log de urna
- El registro de todo lo que ocurrió en la urna, con fecha y hora.
- RDV
- Registro Digital del Voto: los votos individuales en orden aleatorio, para recuento.
- Totalización
- La suma de todos los boletines que hace el Tribunal para obtener el resultado.
- Comparecimento
- Cantidad de electores que votaron en una urna.
- Prórroga
- La autorización para seguir votando después de las 17:00 donde las urnas seguían abiertas.
- DecideBrasil
- Plataforma de datos electorales desarrollada por Unholster.